
Aún cuando había oído que era un canto a la literatura, la verdad es que no he podido escuchar esa melodía por ningún lado. Es verdad que el amor a la lectura y los libros es un tema central, pero lo que me ha quedado de esta novela es cómo la soledad se instala en nosotros a pesar de tener gente alrededor.
Me dio por pensar mientras leía, que los humanos, cuando nacemos, somos como las ratas. Comer, dormir, en definitiva, luchar por la supervivencia. Es a medida que crecemos y nos educamos cuando nos volvemos más humanos.
Los libros nos ayudan a huir de esa soledad. Nos transportan a otros mundos, nos hacen ser otras personas, vivir otras vidas y ser muy queridos y querer a los demás si es eso lo que deseamos. En resumen, nos hacen ser más humanos.
Me hubiese gustado que en vez de ser una rata, hubiese sido un ratón, por eso de que los ratones son más graciosos.
No pude empatizar del todo con Firmin y no me sentí demasiado identificada con él, ya que mis sentimientos y vivencias sobre los libros y sobre la soledad son completamente distintos.
Aun así me ha gustado mucho ya que últimamente valoro mucho la originalidad en una novela y esta la tiene. Eso si, si tenéis tendencias lacrimógenas, antes de empezar a leer, haced acopio de pañuelos de papel.

4 comentarios:
Allegra, he venido a leer tu visión de Firmin...A mí me encantó y me hizo reir, no es el mejor libro pero conecté con la rata y disfruté de un buen rato. Lo he releído para el club de lectura y sigue gustándome, y es que en el fondo le entiendo tanto...snif (es broma, a mí no me hizo llorar...)
Sílvia7
Lo sé Sílvia7. Leí tu comentario y me encantó, sobre todo lo de la tijereta. Me hiciste reir. Me hubiese encantado sentir tanta empatía por la rata. En cierta forma te envidio.
¿Por qué le entiendes tanto ¿ Te sientes sola con tus lecturas?
Besos.
Hola Allegra,
Yo le leí hace poco y he sacao más o menos las mismas conclusiones que tú. Desde luego aplaudo la originalidad pero esperaba más.
En cuanto a la rataaaa...en lo único que he conectado con ella es en que a veces me han tildado de "bicho" raro por gustarme leer. Y es cierto que te acabas sintiendo así, la diferencia con Firmín es que a mí me gusta.
Me gusta tu blog.
¡Hola guapa!
Desde hace tiempo deje de sentirme bicho raro por gustarme leer.
De pequeña me tenían que reñir mucho para que lo dejara y volviera a la realidad.
Recuerdo volver de camino a casa desde el cole, con el libro entre las manos. ¡Menudos tropezones que me daba por no mirar al suelo!
De mayor ya lo tenía asumido. Y sin buscarlo, he ido encontrando personas con mi misma afición, hasta que ha llegado el momento en que no me siento sola en esto.
Una de esas personas eres tú.
Besos.
Publicar un comentario en la entrada